¡LUCHEMOS CONTRA EL RACISMO!


Una
de las causas más comunes de las actitudes racistas puede encontrarse en
el miedo a lo diferente o a las personas que vienen de otros países, por
desconocimiento o falta de información al respecto.
El
racismo es una teoría de superioridad de un grupo sobre otro grupo que
pertenecen a diferentes razas o etnias. El racismo procura un orden jerárquico
entre los grupos étnicos con el fin de justificar los privilegios y ventajas de
las que usufructúa el grupo dominante.
4 TIPOS DE
RACISMO
Existen varios
tipos de racismo por los que las personas se pueden sentir discriminadas o ser
víctimas de desigualdades:
- Racismo aversivo. Es un tipo de racismo sutil porque generalmente es empleado por personas que están abiertamente en contra del racismo y de los comportamientos racistas. En el racismo aversivo se pretende la igualdad de derechos y la libertad para que cada grupo viva su propia cultura abiertamente. En cambio, las actitudes racistas se producen mediante la distancia con la otra persona, falta de empatía o mostrando frialdad.
- Racismo etnocentrista. Este tipo de racismo está basado en la superioridad cultural del propio grupo, por lo que este asume que otros grupos diferentes suponen una amenaza cultural. En este tipo de racismo no hay derecho a la igualdad y se cree que las personas que son de una raza diferente a la propia deben someterse al grupo predominante. El rechazo de costumbres, creencias, comportamientos, religiones o lenguas de otros grupos étnicos son actitudes recurrentes en este tipo de racismo.
- Racismo simbólico. El racismo simbólico aboga por el derecho a ser iguales, pero con matices: el derecho a ser iguales existe, pero para ámbitos puntuales o ciertas situaciones. Un ejemplo que explica el racismo simbólico es la libertad que tiene cada grupo para vivir como quiera, pero en áreas limitadas para dicho grupo. Estas actitudes provocan una segregación cultural entre los distintos grupos, lo que a su vez produce distanciamiento entre sus miembros.
- Racismo biológico. Es el tipo de racismo menos tolerante. Entiende que una raza es biológicamente superior a las demás, que amenazan con degenerar la raza que es considerada principal. El racismo biológico no cree que los miembros de otras razas deban tener ningún derecho, piensa que deben ser excluidos totalmente e incluso apuesta por la segregación física. Un ejemplo de este tipo de racismo fue el llevado a cabo por el régimen nazi en los años 30 y 40: consideraban la raza aria como una raza pura y superior.
CINCO
COSAS QUE PUEDES HACER PARA FRENAR EL RACISMO.
1.
ESCUCHA Y EDÚCATE.
Presta
atención a las personas que enfrentan el racismo a diario. Escucha a amigos,
compañeros de clase, vecinos y líderes comunitarios.
2.
GENERA CONCIENCIA.
Comparte
los recursos que te parecen útiles con los miembros de tu comunidad para
ayudarles a aprender cómo pueden ayudar a acabar el racismo y la
discriminación.
Si
tienes hermanos menores o familiares, conviértete en un buen ejemplo. Trata de
buscar juegos o libros que puedan ayudarles a aprender que todos tenemos
derecho a la dignidad y la seguridad. Puedes encontrarlos en grandes cantidades
en línea.
3.
DESAFÍA LA DISCRIMINACIÓN COTIDIANA Y EL RACISMO.
El
racismo y la discriminación ocurren a nuestro alrededor todo el tiempo. A
menudo es en forma de chistes, estereotipos o comentarios insensibles y
preguntas de nuestros amigos, familiares o colegas. Si presencias a un amigo o
familiar expresando ideas racistas o discriminatorias, habla con ellos si te
sientes seguro para hacerlo. Acércate a ellos en privado primero ya sea en
persona o a través de un mensaje directo.
4.
DENUNCIA CONTENIDO RACISTA O DISCRIMINATORIO EN LÍNEA.
Muchas
redes sociales quieren que sus plataformas sean seguras y le den poder a
personas de todos los orígenes. Si ves contenido que crees que viola sus
directrices, denúncialo a la plataforma.
Si
ves contenido en un periódico u otro medio de información tradicional que
refleje prejuicio, deja un comentario o envía una carta al editor para que
otros sepan que los comentarios intolerantes son innecesarios.
5.
¿ESTÁ TU ESCUELA O UNIVERSIDAD EN CONTRA DEL RACISMO Y LA
DISCRIMINACIÓN?
Las
escuelas y universidades deben ser lugares seguros para niños y jóvenes de
todas las razas y etnias. Averigua si tu escuela o universidad tiene una
política antidiscriminatoria y antirracista, si ofrece una vía segura para
reportar incidentes, servicios de apoyo y programas o iniciativas para promover
la tolerancia, la diversidad y la inclusión.
Si
no es así, entabla una discusión con los estudiantes y la dirección de la
escuela o universidad para identificar como el lugar donde estudias puede
convertirse en un entorno más seguro para todos los estudiantes.





Buen trabajo compañera 👏
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