EL APRENDIZAJE SOCIOEMOCIONAL: UN APORTE PARA LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
¿QUÉ ES EL APRENDIZAJE SOCIOEMOCIONAL?
El aprendizaje social y
emocional es el proceso mediante el cual se desarrollan las competencias
sociales y emocionales básicas en los niños tales como la habilidad para
reconocer y manejar emociones, desarrollar el cuidado y la preocupación por los
otros, tomar decisiones responsables, establecer relaciones positivas y
enfrentar situaciones desafiantes de manera efectiva (Cohen, 2009).
Ladd, Birch y Busch (1999)
identificaron cuatro características de un buen aprendizaje socioemocional en
la infancia:
- Interacciones positivas con los profesores.
- Representaciones positivas de sí mismo derivadas de buenas relaciones de apego.
- Conocimiento de las emociones.
- Habilidad para regular las emociones.
LOS DOCENTES EN LA PERSPECTIVA DEL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL.
El sistema escolar tiene la responsabilidad de educar personas cuya diversidad es reflejo del complejo entramado social y de diferentes circunstancias vitales. Los docentes han de estar preparados para enseñar, guiar y acoger a estudiantes de diversas condiciones étnicas y sociales y con diferentes capacidades y características personales e intereses muy diversos. También han de enfrentarse a estudiantes que viven situaciones familiares complejas como violencia doméstica, y problemas psicosociales de los padres. En su ejercicio profesional los profesores necesariamente tienen que ayudar a los niños en las crisis normativas y en las inesperadas, que inevitablemente deberán afrontar, y muchas veces serán para sus alumnos un tutor de resiliencia (Cyrulnik, 2003), especialmente cuando ellos son víctimas de algún tipo de discriminación.
LA ESCUELA Y EL APRENDIZAJE SOCIOEMOCIONAL.
La escuela es el lugar donde
no solo se aprenden las competencias académicas, sino donde el niño aprende
desde el punto de vista emocional a:
- Conocerse y vincularse consigo mismo.
- Vincularse con sus compañeros que son diferentes entre sí y relacionarse con fi guras de autoridad diferentes a sus padres.
- Relacionarse con el mundo externo.
Todas estas experiencias de
vinculación debieran enriquecer su mundo emocional y ayudarlo a adquirir una
identidad que le permita configurar un proyecto de vida beneficioso para sí
mismo y para los otros.
Vinculación con los otros: Las relaciones con los otros niños, especialmente las amistades, son un factor de desarrollo personal y un elemento protector de las dificultades psicosociales.
Vinculación con la realidad: El niño se va formando una imagen del mundo externo, del papel que él juega en la construcción de esa realidad y de cuál va a ser su rol en el futuro considerando sus “sí mismos posibles” (Markus y Nurius, 1998).
APRENDIZAJE SOCIOEMOCIONAL Y SENTIMIENTOS DE AUTOEFICACIA.
Las experiencias emocionales
juegan un rol decisivo en la generación de un sentimiento de autoeficacia
positivo o, por el contrario, de falta de competencia. Los adultos a cargo,
sean padres o docentes, juegan un papel importante en la generación de
experiencias que fortalezcan en los niños sus sentimientos de competencia.
Por el contrario, cuando sus
experiencias no son exitosas irá adquiriendo un sentimiento de falta de autoeficacia
y desánimo acerca de su posibilidad de aprender, por lo que enfrentará las
experiencias educativas con una disposición negativa (Haeussler y Milicic,
2005).
CLIMA SOCIAL ESCOLAR Y APRENDIZAJE SOCIOEMOCIONAL.
El clima social se refiere a
la percepción que los individuos tienen de los distintos aspectos del ambiente
en el cual desarrollan sus actividades habituales, en este caso, el colegio. Es
la percepción que una persona tiene, a partir de sus experiencias en el sistema
escolar, de cómo es la institución en la que está inserto. La percepción del
clima social incluye la percepción que tienen los individuos que forman parte
del sistema escolar sobre las normas y creencias que caracterizan el clima
escolar, el tipo de convivencia y las características de los vínculos
existentes (Arón, Milicic y Armijo, 2010).
Las siguientes son las
características de un clima social nutritivo:
- Percepción de un clima de justicia.
- Reconocimiento.
- Predominio de la valoración positiva.
- Tolerancia a los errores.
- Sensación de ser alguien valioso.
- Sentido de pertenencia.
- Conocimiento de las normas y consecuencias de su transgresión.
- Flexibilidad de las normas.
- Sentirse respetado en su dignidad, en su individualidad y en sus diferencias.
- Acceso y disponibilidad de la información relevante.
- Favorece el crecimiento personal.
- Favorece la creatividad.
- Permite el abordaje constructivo de los conflictos.
Las siguientes serían las
características de un clima social tóxico:
- Percepción de injusticia.
- Ausencia de reconocimiento y/o descalificación.
- Predominio de la crítica.
- Sobre focalización en los errores.
- Sensación de ser invisible.
- Sensación de marginalidad, de no pertenencia.
- Desconocimiento y arbitrariedad en las normas y desconocimiento de las consecuencias de su transgresión.
- Rigidez de las normas.
- No sentirse respetado en su dignidad, en su individualidad y en sus diferencias.
- Falta de transparencia en los sistemas de información.
- Interfiere con el crecimiento personal.
- Pone obstáculos a la creatividad.
- No aborda los conflictos o lo hace autoritariamente.
EMOCIONES AUTOCONSCIENTES.
Las emociones
autoconscientes se refieren básicamente a la autoconciencia emocional; la
culpa, la vergüenza y el orgullo. El ambiente en el cual se desarrolla una
persona influye, según Hansen, K. & Thompson, R. (2007), en la frecuencia y
en la intensidad de su orgullo, vergüenza y culpa, incluyendo sus causas.
RELACIONES PROFESOR-ALUMNO.
El énfasis en la dimensión
socioemocional es especialmente relevante en aquellos sectores en los cuales a
la familia, por razones de disfuncionalidad o por situaciones de pobreza, le
resulta muy difícil satisfacer las necesidades emocionales de los niños y/o
desarrollar en ellos las competencias básicas para establecer relaciones
emocionales satisfactorias consigo mismos y con los otros. En estas situaciones
el contexto escolar, en general, y el profesor en particular como “tutor de
resiliencia”, pasa a jugar un rol indispensable para compensar las dificultades
que los niños y adolescentes puedan presentar (Cyrulnik, 2003; 2009). En este
sentido, el programa propuesto por nuestro equipo de investigación se
fundamenta en favorecer los vínculos del niño tanto consigo mismo, como con los
otros y con la realidad, buscando a través de las intervenciones favorecer el
apego escolar.
CONCLUSIÓN:
El aprendizaje social y
emocional en la infancia es tan importante como el aprendizaje cognitivo. Desearíamos
para nuestros niños un mundo de tolerancia en el que todos se sintieran
acogidos, en armonía consigo mismos, que se llevaran bien con los demás, que
estuvieran satisfechos con lo que hacen y que supieran resolver los conflictos
en forma apropiada, de manera que pudieran convivir en forma pacífica. En este
sentido, el aprendizaje socioemocional proporciona a los centros educativos un
marco para prevenir problemas y promover el bienestar y el éxito de los
estudiantes, ingredientes esenciales en la promoción de una política pública
que favorezca la inclusión.
BIBLIOGRAFÍA:
https://www.educacionyfp.gob.es/dam/jcr:71fff354-9dc7-4f2c-97f5-e6e9a5410ce5/2011-vi-jornadas-pdf.pdf









