"APRENDER A CONVIVIR"
Calidad Educativa
significa mucho más que la adquisición de algunos conocimientos y/o
competencias, y entre otras cosas es el camino que lleva a “Aprender a
convivir”, teniendo en cuenta que esté término no se limita a lo que suceda en
el entorno escolar, sino que apunta a la formación de individuos responsables,
para lograr una convivencia democrática.
Los
niños aprenden estas conductas de nosotros. Querámoslo o no, somos modelos
de intercambio social. A veces ellos nos demuestran ser más “sabios” que
nosotros, no tienen prejuicios, juzgan menos, perdonan más, integran mejor.
En
1993 la UNESCO conformó una Comisión Internacional y le encargó el análisis del
perfil que debería tener la Educación en el Siglo XXI. Esta Comisión, presidida
por Jacques Delors, determinó la conveniencia de construirla sobre cuatro
pilares fundamentales:
- Aprender a conocer:
Dada la rapidez de los cambios sociales producidos en función del progreso
científico y de las nuevas formas de actividad económica y social, es necesario
promover el acceso permanente a nuevos contenidos.
- Aprender a hacer:
Más allá de los oficios o profesiones obtenidos, indica la conveniencia de
adquirir competencias que posibiliten hacer frente a nuevas situaciones
laborales, propiciando el trabajo en equipo.
- Aprender a ser:
Sostiene que el progreso de las sociedades depende de la creatividad y
capacidad de innovación de cada individuo o grupo.
- Aprender a convivir:
Alude al desarrollo de conocimientos sobre los demás, sobre su historia, sus
costumbres, tradiciones y su espiritualidad en el marco de sociedades cada vez
más multiculturales y competitivas.
Si
bien los cuatro aprendizajes resultan igualmente significativos, deseamos
referirnos al citado (aleatoriamente) en último lugar. El hecho de convivir con
nuestros semejantes es un asunto difícil desde siempre y, por cierto, atañe a
todos los sectores sociales. Las instituciones educativas conforman espacios
complejos en los cuales las personas, especialmente cuando son niños o jóvenes,
pasan buena parte de sus vidas.
¿QUÉ CONCEPTUALIZACIONES NOS AYUDAN A
ENTENDER DE QUÉ SE TRATA LA CONVIVENCIA ESCOLAR?
En los espacios educativos formalizados la convivencia ha sufrido una doble reducción subsumiéndola ya en la relación pedagógica, ya en la mera consideración de la disciplina (particularmente cuando ella alude a los comportamientos de los alumnos, no así a los de los adultos). En tal sentido, la Psicología Evolutiva clásica tributó un inestimable servicio al ofrecer el paradigma del niño o del adolescente híper adaptado, normal y sano, desde los cuales los desempeños y conducta de tales grupos etarios serán justipreciados en función de su proximidad o lejanía respecto de esos perfiles promedios, altamente prescriptivos.
Si
nos atenemos estrictamente a la etimología y a las distintas acepciones del
concepto disciplina (término que no es más que un elemento dentro del campo
mayor de la convivencia), tendremos que decir que en las instituciones
educativas se ponen en juego dos aspectos inseparables de aquélla:
- la transmisión de un cierto saber disciplinario (matemática, lengua, historia) a un cierto sujeto (alumno, discípulo) en el marco de un cierto dispositivo pedagógico- didáctico,
- el disciplina miento (“hacer guardar la disciplina”) de ese mismo sujeto frente al dispositivo disciplinario-disciplinante imperante en una determinada institución.
La
persistencia de ambos aspectos favoreció que en los espacios institucionales el
término aparezca fuertemente homologado al de conducta, por lo que “tener buena
conducta” es igual a ser un alumno disciplinado que aprendió el oficio de ser
alumno y viceversa.
Conducta
no es lo mismo que disciplina, del mismo modo que disciplina no es sinónimo de
convivencia. No simplifiquemos entonces una cuestión de tanta complejidad. La
convivencia, en todo caso, es una suerte de transversal que atraviesa toda la
trama de relaciones al interior de cualquier institución, una resultante de
distintos aspectos o dimensiones, entre los que consignamos los siguientes:
- La trama vincular al interior de la institución
- Los procesos y estilos comunicativos prevalentes en la escuela, desde la misma a la comunidad circundante y al resto del sistema, y hacia ella.
- La distribución de poder, los estilos de liderazgo, los criterios o modos predominantes de tomar las decisiones, el estilo de tratamiento ante situaciones conflictivas
- Los umbrales de tolerancia a las discrepancias y la mayor o menor aceptabilidad de la diversidad
- La historia institucional y el posicionamiento actual frente al proceso de transformación
- El estilo institucional y el clima de trabajo
- La relativa definición de su identidad institucional
- El grado de pertenencia a la institución de los distintos actores, etc.
VALORES PARA CONVIVIR EN SOCIEDAD: LO
QUE UN NIÑO DEBE APRENDER
- SER SOLIDARIOS Y GENEROSOS: La solidaridad, la caridad y la generosidad son valores indispensables para los niños si queremos que se desarrollen siendo buenas personas. Un niño puede aprender a ayudar a los demás y a no ser egoísta desde muy pequeño.
- SER TOLERANTES: Vivimos en un mundo cada vez más globalizado en que los niños interactúan con una mayor diversidad de personas que hace años. En los colegios tienen compañeros de otros países y/o hijos de padres de nuevas formas de familias. Es importante que los niños sean tolerantes con los demás, especialmente con aquellos que son diferentes para evitar conflictos como el bulling o problemas de adaptación en el futuro.
- SER PACIENTES: Vivimos en un mundo en el que las nuevas tecnologías pueden hacer pensar a los niños que todo lo pueden tener aquí y ahora. Enseñarles que deben ser pacientes es fundamental en nuestros días. Hay multitud de objetivos que llevan su tiempo, especialmente los que tienen que ver con otras personas, como ganarse la amistad de un compañero.
- SER HONESTOS: Debemos propiciar que nuestros hijos digan la verdad siempre, no solamente a nosotros como padres, sino también en el colegio o a sus amigos. De esta manera, aprenderán que se vive mejor y más feliz sin el peso de la mentira a sus espaldas.
- SABER PERDONAR Y PEDIR PERDÓN: Todos nos equivocamos y seguimos haciéndolo a menudo, tengamos la edad que tengamos. ¿Cómo no lo va a hacer un niño? Pero lo que sí podemos hacer es inculcarles el significado de una disculpa, enseñándole a pedirla y también a disculpar, lo que le puede ayudar a resolver muchos conflictos a lo largo de su vida.
- SER OPTIMISTAS: El objetivo máximo que debemos tener al educar en valores a nuestros hijos es enseñarles a ser felices y a transmitir este sentimiento a los demás. La gente optimista y las familias felices gozan de mejor salud.
- TENER EMPATÍA: Un valor social que será el cimiento de sus relaciones personales. Entender cómo se sienten los demás y poder ponerse en su lugar es fundamental para poder tener una buena convivencia. Esto también le ayudará a ser más solidario, humilde y reflexivo.
- SER HUMILDES: Uno de los valores de sociedad que más podemos inculcar mediante el ejemplo que establecemos como padres y que ayudará a nuestros hijos a valorar en su justa medida las cosas y a las personas, además de propiciar relaciones personales más sólidas.
- TENER AUTOESTIMA: Todos los niños deben saber valorarse a sí mismos para poder tener una relación sana con los demás. El elogio justo es una buena manera de demostrarles quienes son realmente, así como enseñarles a entender y vivir sus emociones de forma positiva y saludable.
- SER RESPONSABLES: Un niño debe empezar a conocer el significado del compromiso, la responsabilidad y el esfuerzo desde pequeño. En este sentido, nuestro papel como padres también es muy importante. Debemos de evitar sobreproteger a nuestros hijos y permitir que aprendan a hacerse responsables de sus actos.
Dice Bruno Bettelheim en No Hay Padres Perfectos “...la mayoría de nosotros asociamos el término discípulo con los discípulos de Cristo, que tan profundamente admiraban y amaban a su maestro y a los que tanto impresionaban su persona, su vida y sus enseñanzas que procuraban seguir su ejemplo. Su deseo más profundo era emularle, no sólo porque creían en sus enseñanzas sino por el amor que le profesaban... Hay una gran diferencia entre adquirir disciplina mediante la identificación con las personas a las que se admira y que te la impongan por la razón de la fuerza, por lo que aprender a obedecer no es lo mismo que aprender a bien obrar...”
BIBLIOGRAFÍA:
- https://enlinea.santotomas.cl/blog-expertos/aprender-a-convivir/#:~:text=Para%20poder%20convivir%20sanamente%20debemos,de%20empatizar%20con%20el%20otro.
- https://www.calidadeducativa.edusanluis.com.ar/2013/05/aprender-convivir.html
- https://www.seguroscatalanaoccidente.com/blog/valores-sociedad-actual-ninos/





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