DISCRIMINACIÓN ESTRUCTURAL Y DESIGUALDAD SOCIAL.
DISCRIMINACIÓN ESTRUCTURAL.
¿Qué
entendemos por discriminación?
Entendemos por discriminación el conjunto de prácticas, informales
o institucionalizadas, que niegan el trato igualitario o producen resultados
desiguales para ciertos grupos sociales y que tienen como consecuencias la privación
o el menoscabo en el acceso a los derechos y la reproducción de la desigualdad
social. A continuación, realizamos una breve discusión de los componentes de
esta definición. El primer componente de esta definición son las prácticas que
niegan el trato igualitario o producen resultados desiguales.
El
carácter estructural de la discriminación.
La
discriminación también adquiere un carácter estructural por su contribución
sistemática y persistente a la acumulación de desventajas sociales. La idea
central detrás del concepto de acumulación de (des)ventajas sociales “es que
las ventajas de un individuo o de un grupo sobre otro crecen [es decir, se
acumulan] en el tiempo [...] La ventaja en cuestión es, por lo general, un
recurso clave en el proceso de estratificación y desigualdad social, por
ejemplo, en el desarrollo cognitivo, en el acceso a los puestos de trabajo y la
educación, en el ingreso, en la riqueza o en la salud”.
Concebir
la discriminación como un mecanismo de acumulación de (des)ventajas sociales
implica, al menos, tres premisas:
- Las prácticas discriminatorias no sólo afectan a las personas y los grupos sociales en el momento en el que ocurren, sino que también pueden tener efectos permanentes en el curso de vida.
- La discriminación tiene efectos acumulativos no sólo a lo largo del curso de vida de las personas, sino también intergeneracionales.
- Los efectos acumulativos de la discriminación en un ámbito institucional pueden trasladarse a otros ámbitos institucionales.
Por
último, el carácter estructural de la discriminación también se expresa en sus
consecuencias macro-sociales.
¿Cómo
medir la discriminación? Las prácticas discriminatorias y sus consecuencias
estructurales.
Los
enfoques meso-sociales dirigen su mirada hacia las prácticas discriminatorias
en contextos organizacionales específicos, por ejemplo, en el ámbito educativo,
laboral, el acceso a la salud, el sistema judicial, etc. En términos generales,
analizan “cómo la estructura organizacional y las prácticas influyen en los
procesos cognitivos y sociales de los tomadores de decisiones (el papel de los
procedimientos organizacionales y las iniciativas de la diversidad), cómo las
prácticas organizacionales producen resultados dispares que pueden ser
independientes de los tomadores de decisiones y cómo las organizaciones
responden a entornos sociales más amplios”
Desafortunadamente,
el desarrollo de este tipo de estudios en México es todavía escaso,
particularmente si se le compara con los estudios basados en encuestas que
documentan los prejuicios, las actitudes y las opiniones. Creemos que el avance
futuro de este tipo de estudios es fundamental para: a) identificar las
prácticas discriminatorias más comunes en cada ámbito institucional, b)
caracterizar las situaciones específicas en las que se presentan estas
prácticas, c) tipificar cuál es el papel de los actores institucionales en
ellas y d) detectar ausencias, vacíos o carencias en las regulaciones y
normativas institucionales que permiten la reproducción de las prácticas
discriminatorias.
Por último, los enfoques de investigación
macro-sociales intentan medir la discriminación a través de la desigualdad de
resultados entre los grupos discriminados y los no discriminados.
DESIGUALDAD
SOCIAL.
La
desigualdad social, conocida también como desigualdad económica, es un problema
socioeconómico producto de la mala distribución de la renta en el área social.
Desigualdad
social es una expresión que refleja el trato discriminatorio que sufre un grupo
de personas, pero favorece a otras clases sociales.
En
general, la desigualdad social ocurre en los países subdesarrollados o no
desarrollados, y que también puede presentarse en países con niveles altos de
desarrollo, producto de la falta de educación, de mejores oportunidades en el
mercado de trabajo y también por la dificultad de acceso a los bienes
culturales o a los servicios sanitarios o a la educación que padece la mayor
parte de la población.
La
desigualdad social genera otros tipos de desigualdades como la desigualdad
de género, desigualdad racial, desigualdad regional, entre otros.
Causas
de la desigualdad social.
En el
aspecto económico, la falta de oportunidades de trabajo da origen a los grupos
sociales pobres y ricos, y el incremento de los impuestos acentúa a la
desigualdad porque, en ocasiones, los que menos ingresos poseen pagan más
impuestos que los ricos, lo cual los confina permanentemente a la pobreza o
miseria. También la corrupción y la evasión fiscal contribuyen al incremento de
este fenómeno.
Por
otro lado, la desigualdad aumenta cuando un determinado grupo de personas se
beneficia de la inversión y el gasto público, en el acceso a servicios públicos
básicos como salud o educación.
En la
parte social, se genera por la discriminación entre individuos por su posición
económica, raza, religión, sexo, entre otros.
Consecuencias
de la desigualdad social.
- Aumento de la tasa de desempleo.
- Aumento del índice de violencia y criminalidad generado por el grupo de individuos vulnerables para sobrevivir a la crisis y dominar sobre un grupo de personas.
- Atraso en el progreso económico del país.
- Desnutrición y mortalidad infantil por la falta de recursos económicos.
- Desigualdad en la renta.
- Falta de educación y accesos al sistema sanitario y medicamentos.
- Marginalización por parte de la sociedad.
BIBLIOGRAFÍAS:







Buen trabajo compañera
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